sábado, 15 de octubre de 2016

DUDAS SOBRE LA PRODUCCION QUE IRA A LOS CLAP.


(Artículo de Sergio Arancibia publicado en la edición impresa de TAL CUAL el día 14 de octubre de 2016)

Hay varias dudas que surgen de la medida anunciada por el Presidente Maduro en el sentido de que los productores agrícolas y agroindustriales tendrán que entregar el 50 % de su producción al Estado para que éste distribuya aquello por la vía de las CLAP. Algunas de esas dudas son las siguientes:
Si cada productor agropecuario debe entregar al estado el 50 % de su producción, solo podrá entregar a la agroindustria una parte del 50 % restante. La agroindustria, a su vez, entregará al estado el 50% de aquello que logre producir con aquella parte de los insumos que logre comprar en el mercado. En síntesis, si cada eslabón de la cadena productiva entrega al estado el 50 % de su producción, el estado captará, en principio, el 50 % de lo producido por cada eslabón, aun cuando lo producido por los eslabones aguas abajo será cada vez menor, pues dependen para producir de lo que logren comprar en el mercado de una producción que será canalizada en un 50 % hacia los circuitos estatales de distribución.
¿A qué precio pagará el estado aquella producción que se le entregará obligatoriamente? ¿A precio oficial? ¿A precio de mercado? ¿A precio internacional? ¿Y se pagará al contado? ¿O a crédito? ¿O con bonos? ¿De dónde sacará la plata el estado para pagar inicialmente ese 50 % de la producción agropecuaria que comprará? Si los precios que se le paguen al agricultor resultan ser artificialmente bajos, los precios a los cuales se venderá la producción restante, en los mercados relativamente libres, será sumamente mayor, para poder resarcirse. También es probable que se produzca un masivo proceso de ocultamiento de la producción, para no entregar al estado, a precio de gallina flaca, exactamente la mitad de lo producido. Es decir, es altamente probable que el mercado negro resurja en gloria y majestad. ¿Cómo harán para lograr que los campesinos declaren una cantidad cercana a la verdad en relación a cuanto ha producido cada predio? ¿Cómo harán para obligar a los campesinos y a los empresarios del campo para que vendan la mitad - y no menos -  de lo producido?
¿Que mecanismo contralor o contable se implementará -tanto en el presente como a futuro- para asegurar que lo que el consumidor final pague por su bolsa de comida CLAP sea efectivamente lo que se canalice hacia arriba? ¿Cómo asegurar que no hallan pérdidas o filtraciones en lo que cada familia pague por su bolsa de comida? ¿Hay algún recibo, alguna factura, algún papel que dé cuenta de cuanto reciben en dinero efectivo los improvisados comercializadores de las bolsas CLAP? No hay que perder de vista que ese sistema de comercialización eliminó totalmente de su seno al comercio minorista y mayorista y que el sistema de distribución ha sido reemplazado por un sistema donde el control, los registros y las auditorias, son casi imposibles.  Todo queda librado a la moral, no siempre rígida, de los hombres nuevos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario