miércoles, 22 de marzo de 2017

BOLIVIANO NO ES LO MISMO QUE BOLIVARIANO



(Artículo de Sergio Arancibia publicado en la edición digital de EL MUNDO ECONOMÍA Y NEGOCIOS, el dia 22 de marzo de 2017)



La situación económica y política de Bolivia, en los últimos diez años, tiene semejanzas y diferencias con lo que ha sucedido en Venezuela en el mismo período. En materia de semejanzas, hay que partir por recordar que Bolivia hace de las exportaciones de hidrocarburos el principal elemento de sus ventas externas, pero con la importante diferencia de que Bolivia exporta gas, lo cual es más difícil de comercializar internacionalmente. En el año en que el Presidente Evo Morales asumió la presidencia de su país – 2006 - las exportaciones totales del país, sin considerar reexportaciones, ascendieron a 4.088 millones de dólares, de los cuales casi justo la mitad – 2.011 millones de dólares- correspondieron a hidrocarburos. En el año 2015, último sobre el cual tenemos estadísticas completas y confiables, las exportaciones totales llegaron a 8.725 millones de dólares, más del doble del nivel que habían alcanzado al inicio de la gestión presidencial del Presidente Molares. De esa cantidad, 3.972 millones de dólares corresponden a hidrocarburos. Es decir, no cabe duda de que el Presidente Morales ha ejercido la presidencia de Bolivia en un período maravilloso de bonanza económica. En el año 2014 las exportaciones totales llegaron a 12.899 millones de dólares, tres veces el monto de exportaciones presentes en el año 2006. En esas condiciones del comercio internacional del país, es bien difícil hacer un mal gobierno y no se puede decir que ese haya sido el caso de Bolivia. Eso solo se ha logrado en el dramático caso de Venezuela, en que el alza del precio de los hidrocarburos se hizo sal y agua, pasándose después a un período de profunda crisis.

En el año en que Evo Morales asumió la presidencia de Bolivia las reservas internacionales de su país ascendían a 1.700 millones de dólares. En el año 2014 éstas llegaron a su máximo histórico, presentado un nivel de 15.122 millones de dólares. Esa solo cifra muestra que los ingresos recibidos por Bolivia por concepto de exportaciones no se consumieron alegremente en derroches, en locuras, ni en corrupciones abiertas y descaradas, sino que generaron un colchón de amortiguación para cuando vinieran los años de vacas flacas, que efectivamente vinieron, como consecuencia de la caída de los precios internacionales de los hidrocarburos. En el año 2015 las reservas cerraron en 13.055 millones de dólares y un año después llegaron a 10.061 millones de dólares. Casi el mismo nivel que presentan hoy en día las reseras internacionales de Venezuela, país que por su tamaño económico, geográfico y demográfico debería exhibir un nivel de reservas muy superior.

A pesar de la caída de los precios internacionales de los hidrocarburos, incluido el gas, con la consiguiente caída de las exportaciones bolivianas, el PIB del país ha seguido creciendo. En el año 2016 se estima, por parte del FMI, que Bolivia creció en un 3.8 %. El Presidente Evo Morales puede decir con realismo que durante los 11 años en que ha ejercido la presidencia el país no ha dejado en ningún momento de crecer, haciéndolo en algunos momentos incluso a tasas superiores al 6 %. ¿No pudieran los bolivianos darle una mano a sus hermanos bolivarianos de Venezuela enseñándoles como manejar la economía?

No hay comentarios:

Publicar un comentario